sábado, 24 de noviembre de 2012

Náufragos en la noche







Deambulo nostálgico en la noche, sin vestiduras inertes y pesadas,

sin el Leviatán que se posa en mi izquierdo hombro. 


Y continúo mi sonámbula marcha dejando, a cada paso, un rastro de mi masculina piel.

Y me dejo llevar por esas calles sin nombre, sin recuerdos, sin noche.



¿Quién no se aferró a una farola como un náufrago al mastil en la tormenta?


Ya no me espera el Cadillac en la siguiente esquina, ni el Orfeón donostarria, ni el grupo de majorettes de la universitaria cum laude.


Desvencijada ilusión, fastuosa, con el gran despliegue de medios, con la ingenuidad del adolescente espinilloso, azafranada mirada del que observa.

Y sigo deanbulando por esas mismas calles sin nombre, sin recuerdos y sin noche.



Nota de autor: Este viejo poema se dedicó a dalundohe, hace ya unos años, cuando juntos luchaban contra el temible Acetum y tras vencerlo, se perdieron en cueva secreta, junto al nido del águila, en aquellas remotas montañas del Xolair.

1 comentario:

  1. Historias que se pierden en las noches de los tiempos y de antiguas batallas .Muy bonito ahora y siempre

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